Published on: 25/02/2021

Como parte de la contribución de la Oficina de UNFPA en Cuba a la respuesta socioeconómica ante la Covid-19, este martes 23 de febrero se hace la entrega al Ministerio de Educación (MINED) de 1000 termómetros infrarrojos y materiales educativos con el objetivo de contribuir a que las escuelas sean entornos seguros ante el impacto de la pandemia.

Los 1000 termómetros infrarrojos se distribuirán para completar la cobertura de estos equipos en todos los círculos infantiles del país, además de los centros con régimen interno que tienen una matrícula superior a 100 estudiantes y las escuelas externas de más de 200 estudiantes.

Mientras tanto, los plegables destinados al personal docente, llegarán a todas las escuelas de nivel medio del país. Estos materiales forman parte de una campaña educativa en la que el UNFPA trabaja de manera conjunta con el MINED, con el apoyo de un equipo técnico de la Sección de Orientación de la Sociedad Cubana de Psicología.

Los materiales se enfocan en la promoción de la salud integral de adolescentes, jóvenes y docentes, desde una perspectiva de género y de derechos, la creación de entornos familiares y escolares libres de violencias (en particular, de la violencia basada en género), así como en la potenciación de la capacidad de resiliencia en estas poblaciones; todo ello con la premisa de no dejar a nadie atrás.

La campaña está dirigida a la población escolar y el personal docente e incluye productos comunicativos, como estos plegables, que se distribuirán en formato impreso, y otros que se compartirán a través de las redes sociales y los medios tradicionales.

Para su producción, se analizaron las evidencias obtenidas en los Psicogrupos de WhatsApp que organizó la Sección de Orientación Psicológica de la Sociedad Cubana de Psicología y funcionaron durante 2020 para brindar orientación y apoyo psicológico a diversos grupos de la población. Igualmente, se consultaron investigaciones sobre adolescentes y jóvenes en este contexto epidemiológico, se realizaron grupos focales en la Secundaria Básica “Rubén Martínez Villena” y el Preuniversitario “Saúl Delgado”, y se llevaron a cabo entrevistas grupales a docentes, también en estas instituciones.

Estos productos comunicativos contribuirán a la preparación de la comunidad educativa para prevenir y afrontar los desafíos relacionados con la actual situación epidemiológica desde varios puntos de vista: la prevención y control de la COVID-19, la protección de la salud mental, así como el desarrollo de valores, habilidades y competencias para prevenir, protegerse y mitigar los efectos de las diferentes formas de violencia, los cuales se incrementan en contextos como este.

Prevenir y controlar la aparición de brotes en las escuelas es fundamental para generar la confianza de la comunidad y las familias, así como para fomentar la capacidad de resiliencia. Al mismo tiempo, el entorno docente educativo ofrece oportunidades para articular alianzas y transformar las bases culturales que sustentan las desigualdades de género, desde una visión inclusiva y participativa. Para estos propósitos, la educación integral de la sexualidad resulta una valiosa herramienta que demanda estrategias innovadoras para su continuidad.

La escuela, además de contribuir a la educación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, constituye un escenario protector y desarrollador para adolescentes y jóvenes, sobre todo para quienes provienen de familias afectadas directamente por la covid-19, en condiciones de desventaja social, disfuncionales o tienen necesidades educativas especiales. Al mismo tiempo, funciona como un sucedáneo del cuidado familiar de niños, niñas y adolescentes. De modo que facilita la incorporación de las madres, padres o tutores a sus empleos, en particular en los hogares monoparentales y/o carentes de redes de apoyo al cuidado. Estas son razones clave por las que la sostenibilidad del proceso docente educativo se considera un componente fundamental en la recuperación a la crisis generada por la pandemia.

Finalmente, se debe destacar que la experiencia se inscribe en el marco de la colaboración por más de tres décadas entre el UNFPA y el MINED, encaminada a la incorporación de la educación integral de la sexualidad en el ámbito educativo. En particular, durante los últimos 10 años, el UNFPA ha estado acompañando al MINED en la implementación del Programa de Educación Integral de la Sexualidad con enfoques de género y derechos.